
Como dice en su Libro Cosmología Pleyadiana Bárbara Handclow, "las mujeres somos las portadoras de la Diosa. En cualquier sistema, la Diosa, la especie femenina, decide donde se establece el hogar -el sitio- y, por lo tanto, son las guardianas del lugar. Con esto no se quiere decir que las mujeres no puedan ser guerreras o reyes; lo que quiere decir es que ellas tienen un conocimiento intuitivo en lo que se refiere al verdadero propósito de un lugar y deberían ser consultadas en todo cuanto atañe al hogar". Esta es una de las cosas que el patriarcado nos ha hecho olvidar y mas aún nos ha hecho sentir que la mujer es inferior al hombre, cuando la verdad es, que somos iguales, el complemento perfecto para existir, procrear y vivir en armonía con el universo y nosotros mismos. Tenemos el don de ser las transmutadoras, las que reciben en su cuerpo la transformación del espíritu y se genera la encarnación de una nueva vida. Esto bastaría para que socialmente viviesemos con plenitud cada encarnación femenina, regocijandonos de experimentar la Tierra en nosotras.